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23.07.09 17:48

Industria TIC en Chile, alto potencial, pero no viene gratis

Con ventas de US$2.700 millones en 2007, la industria TIC en Chile sigue por debajo de los estándares de países desarrollados. Mil millones corresponden a compras de hogares y los US$1.700 restantes, a inversión de empresas, Gobierno y Academia, representando el 1,2% del producto nacional. Aún con estas cifras, Chile lidera en Latinoamérica en uso de tecnología, pero necesita aumentar su nivel de inversiones TI si pretende ser desarrollado en 2020.
La cifra de inversiones que éstos acumulan por año, es al menos el 3% del Producto, acompañando adecuadamente el nivel de productividad que las empresas requieren para ser competitivas y productivas.
Con cerca de 500 empresas TI en Chile, la industria tiene un gran potencial para ocupar un espacio en el mercado globalizado, sin embargo, los desafíos para alcanzar esta posición son grandes. Chile está en mercados mundiales, existen más de 50 TLCs en vigencia, por tanto, hay que prepararse para este marco de acción.
En Chile hay clusters productivos que compiten en el mundo y necesitan de una industria local fuerte que los apoye en sus procesos de crecimiento. Nuestra industria es atomizada y carece de certificaciones en desarrollo de software, procesos de negocios y servicios. Son pocas las compañías que cuentan con estos pilares para competir a nivel mundial.
La industria TI tiene que unirse para ser más fuerte y coordinar acciones para contribuir al crecimiento de Chile. Una buena iniciativa es la impulsada por ACTI y AIE para crear la Federación Tecnológica de Chile, que incluye a 11 asociaciones gremiales y pretende ser parte de la CPC.
A fines del 2002 el nivel de inversiones en Chile no superaba los US$ 1000 millones. Hoy, triplicamos esa cifra, pero hay que acelerar el paso. Uno de los desafíos que tiene la industria local es agregar valor a los clusters productivos y que éstos a través del uso de TIC puedan participar en la generación de una fuerte inversión en I+D.
Existe un marco inicial que el Gobierno ha creado con la promulgación de la ley que da incentivo tributario de 35% a las empresas privadas sobre su inversión en I+D. Las firmas TIC deben dar el primer paso, demostrando a los empresarios que la tecnología y su uso para la generación de valor es un buen negocio.
Para construir una industria fuerte y capaz de enfrentar grandes proyectos necesitamos más asociatividad. Innovar. Generar cambios, provocando impactos  de forma de dar saltos cuánticos y así jugar en las grandes ligas.
El otro frente es la participación de nuestra industria en el negocio de los servicios de Offshoring, o exportación de servicios TI (ITO) al extranjero. Algunas empresas del sector, incluyendo internacionales operando en Chile, están exportando servicios de desarrollo de software, call centers, BPO’s y otros, por montos que en 2007 alcanzaron US $250 millones. En 2008 la cifra llegaría a US$ 400 millones. Por esto, las metas son ambiciosas pero no imposibles, US$ 1000 millones de exportaciones para el 2010 y US$ 5000 millones para el 2016.

La industria TIC chilena tiene todo para crecer, pero no vendrá regalado, le compete a ella misma lograr posicionarse en los sectores de donde vendrán las inversiones. Debe globalizarse, funcionar asociativamente y abordar mercados como Norteamérica y Europa. Tiene que atreverse a fomentar el I+D y ser un catalizador de este proceso en el sector privado y universidades. Debemos ser actores en las políticas tecnológicas de Chile, Estrategia Digital, modernización del Estado e influencia en la Educación.

 

Por Raúl Ciudad
Gerente General Grupo COASIN